Debo admitir que llegué a Seul con uno de esos lugares comunes incrustados en mi cerebelo y que decía algo así  : «Asia no sabe de repostería». Son esos conceptos que uno internaliza y solamente un viaje a la región es suficiente para derrumbar años de falsas creencias.

Bastó pasearme un rato por el Food Hall de la tienda Hyundai, ubicada en el sector   financiero de esta metrópolis asiática y deleitar mis sentidos  con las creaciones  de pasteleros  como Lucycato o Vezzly ( por no decir Richard de Paris y sus macarons y pralines (http://www.richart-chocolates.com/chocolates/chocolate-collection) ; o con Sticky Fingers de Washington ( http://www.stickyfingersbakery.com/)).

Me encantó ver que las dimensiones de los macarons , menor que la habitual de 4 cms (estos eran como de unos 2.5 cm); la praline de Richart no superaba los 2 cms y los pasteles eran de unos 20-22 cm de diámetro.

Realmente, todo un espectáculo.

Advertencia: la siguiente galería es no apta para diabéticos.



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