La cajita feliz multicolor

 

 

Mi super proveedora de maravillas ecológicas (http://sabordefamilia.com/?p=6258#more-6258)  trajo esta semana pasada unos verdaderos tesoros.  Por una parte, tenía -a forma de florero improvisado- un ramillete  de albahaca fresquísima y perfumada que convertí de manera pronta y expedita en pesto ( tranquilos… en un rato les coloco la receta).


Luego tenía allí puestas, como si nada, las más bellas flores de calabaza que comimos en la misma tarde y quedaron buenísimas. Por último (last but not least) la caja de tomates mas bella que he visto en mi vida!. Parecía una caja de creyones, de tantos colores distintos que tenía.

Me hizo probar en ese momento uno color naranja que ella llama “caqui” ( en honor a la fruta que tiene el mismo color y textura).  Puedo decirles algo, sin temor a equivocarme: lo que comí es un sabor olvidado. Vivimos en un mundo urbanizado donde compramos tomates de formas diferentes que comparten un mismo sabor,  de algo que entendemos que es el tomate. Pero lo que me llevé a la boca era de un dulzor y una textura  extraordinarios.  Un vero boccato di Cardinale

Aquella bella caja nos permitió realizar una cata de tomates entre amigos, con tan sólo un poco de buen aceite y sal de acompañates.

Mi receta de las flores de calabaza

Quitar el tallo y el pistilo a cada flor

Colocar en el interior un trozo de mozzarella ( de buena mozzarella, o sea, un bien escaso) y un trozo pequeño de anchoa

Rebozar cada flor en tempura recién preparada ( compro la harina comercial y la preparo según las indicaciones, o sea, con agua bien fria)

Freír en aceite de oliva bien caliente

Comer en el acto.

Mi versión libre del pesto

En los libros de cocina aparecen versiones de esta receta. Yo la hago a mi manera, sin medida alguna y preparo para guardar durante el invierno.

Hojas de albahaca ( sin el tallo)

Dientes de ajo

Pecorino rallado ( o en su defecto, parmesano)

Piñones ( si no los consiguen, pueden sustituir por algunas nueces o colocar mitad y mitad)

El mejor aceite de oliva

Sal y pimienta

 

Los textos sagrados pasan todo por un mortero de mármol blanco. Si la albahaca es genovesa, quizás sea más fácil triturarla de esta manera. Pero la albahaca de esta zona y la que conseguía en Venezuela es más leñosa. De modo que meto todos los ingredientes secos en la licuadora y voy agregando el aceite tal y como si estuviera preparando una mayonesa.

Guardo en frascos esterilizados asegurandome que sobre el pesto quede un buen dedo de aceite que impida la oxidación de la salsa.

Dura meses ( siempre que no tenga a mi hija Leonor de visita porque entonces dura pocos días…).


One thought on “Los tomates de Cambrils

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