Resulta ser que Nuncia en su receta modificada de la torta de zanahoria de tía Teresa coloca (ver el último ingrediente http://sabordefamilia.com/?p=2268 ) unas cucharadas de polvo de concha de naranja.
Les cuento el origen de los polvos… de Nuncia: Leonor (mi hija predilecta) vivió en Ginebra en casa de una señora tunesina que se llama Madame Tilouche. La dama en cuestión colocaba las conchas (me refiero a la piel externa, sin la parte blanca, en la medida de lo posible y de la paciencia) de las naranjas que se había comido sobre los radiadores de la calefacción. Una vez secos, los
pulverizaba en la licuadora y este polvo lo utilizaba en la preparación de los más diversos platos ( carnes, ensaladas,…).
La idea nos pareció sensacional y la abuela (de Leo, o sea, mi madre) que estaba visitando a la nieta decidió copiar la receta y llevarla a cabo durante una visita a Catalunya, donde me dejó un frasco lleno (por cierto, má, tienes que venir a visitarme porque ya se me esta acabando…).
En su visita a estas tierras Nuncia se copió la idea , la hizo cruzar el Atlántico y ahora, en una suerte de conexión Túnez-Suiza-España-Venezuela (Message in a bottle diría Sting) la está preparando para modificar la receta de la tía Teresa….Es una costumbre muuy familiar, esto de modificar las recetas.
De hecho, la del polvo también sufrió una modificación por el camino: se omite el uso de radiadores y se substituye por hornos.
Pero les aseguro que sale igual de bueno…

























